Descubrir el aprendizaje cooperativo en el profesorado,… y en las famílias.

A menudo el profesorado es reticente al trabajo en grupo del alumnado. Pero no sólo el profesorado, también el mismo alumnado e incluso las familias. Esto se debe a la confusión entre las experiencias de trabajar en grupo con lo que supone el aprendizaje cooperativo. Una vez descubres lo que es y como se trabaja es difícil dejar de utilizarlo como una metodología más (cuidado, ¡no como la única metodología!).

El miedo al cambio, a lo desconocido, al fracaso vivido en ocasiones anteriores al hacer trabajos en grupo, etcétera, son frecuentes dentro de los factores que frenan el desarrollo de esta exitosa técnica en todos los sentidos. A menudo, las frustradas situaciones de agrupar el alumnado de manera libre surgen a la hora de plantear el aprendizaje cooperativo entre el profesorado: siempre hay uno que no hace nada, y otro que se carga todo el trabajo, se pelean y tienen conflictos, se ponen los amiguitos juntos, siempre hay alguien a quién nadie elige, no se comprometen, … son los típicos problemas que los docentes comentan en las formaciones de aprendizaje cooperativo en las primeras sesiones. Para todas ellas existen soluciones en el aprendizaje cooperativo.

Es muy importante tener en cuenta una serie de conceptos básicos:

  1. Trabajar en grupo no implica trabajo cooperativo
  2. Las agrupaciones deben ser elaboradas por el profesorado, nunca por el alumnado (salvo excepciones justificadas)
  3. La agrupación del alumnado debe ser heterogénea.
  4. Cada miembro del grupo debe tener un rol claro y definido (especificado en las estrategias cooperativas).

A partir de estas premisas podemos empezar a descubrir qué es el aprendizaje cooperativo. En mi caso, como formador, me gusta que la sesión de aprendizaje cooperativo sea eso: una sesión de trabajo cooperativo. El profesorado es agrupado por el formador en grupos heterogéneos (mezclados por sexo, edades, experiencia, especialidad,…). Y nos disponemos a experimentar esta manera de aprender para poder ponernos posteriormente en el lugar del alumnado. Descubrimos, así, la empatía con el alumnado.

Os recomiendo el mítico libro de Pere Pujolàs (2005): Aprender juntos alumnos diferentes. ¡Un tesoro de libro!

Y lo más importante… valorad al final si han aprendido más o menos. Pero no sólo contenidos. También otros factores como la comunicación no violenta, la empatía, aprender a aprender, aprender entre iguales,…

También para las famílias

Pero el aprendizaje cooperativo no es algo exclusivamente para docentes. También su uso en casa puede ayudar a realizar diferentes trabajos en casa de manera que se trabajen los celos entre hermanos, las dinámicas familiares entre progenitores e hijos,… más adelante haré entradas en el bloc en este sentido.

Sobre este tema podríamos hablar horas y horas, ya que las técnicas cooperativas son diversas y van de estructuras simples de aula a dinámicas complejas de varias unidades didácticas. Os adjunto un video de una sesión con profesorado donde trabajamos con la técnica del rompecabezas (grupo base – grupo de expertos – grupo base). Ya iré profundizando en el bloc para descubrir más a fondo las técnicas cooperativas.

[youtube=»https://www.youtube.com/watch?v=gYVgaZk71Wc»]

(Videoreportaje del taller de aprendizaje cooperativo de 2 horas en el Institut Raspall de Cardedeu para el profesorado).

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