«No lo cojas, que lo vas a mal acostumbrar» y otras falsedades que te dicen cuando tienes un bebé.

¡Qué bebé más bueno! Qué bien se porta, ¿no? ¡He visto que tu bebé llora muy poco! Que bueno te ha salido el bebé, ¡qué suerte! Son algunos de los comentarios que se pueden escuchar. Pero no son los únicos. Cuando has tenido un bebé llueven los comentarios cuando vas por la calle, cuando vas a un restaurante o a tomar algo a una terraza, cuando te sientas en el banco de un parque con él en brazos, etcétera. Los comentarios son de todo tipo; positivos y negativos. Es curioso como la presencia de un bebé facilita la comunicación con extraños. La busques o no.

Pero esos no son los únicos comentarios que caen. A menudo caen otro tipo de comentarios por parte de familiares y amigos que no siempre están de acuerdo con vuestra manera de educar. Más bien estos comentarios suelen ir contra vuestra manera de educar. Algunos de esos comentarios se han convertido en los típicos mitos y leyendas contra una crianza respetuosa. Veamos algunos de ellos. Seguro que os suenan.

Normalmente, siempre existe una persona en nuestro entorno que tiene la sensación que nuestro bebé es un tirano que ha venido para fastidiarnos la vida a todos y que, antes de que eso pase, es mejor que nosotros se la fastidiemos a él. Suele ser una persona que sonríe de medio lado cuando le llevas la contraria, que acompaña esa semisonrisa con una falta de escucha activa y que tiene una ámplia probabilidad de repetir esos falsos consejos en el futuro.

MITO 1: «NO LO COJAS TANTO, QUE LO VAS A MAL ACOSTUMBRAR». FALSO.

CONSEJO: Coje a tu bebé siempre que lo necesite y siempre que puedas hacerlo. Cuanto más; mejor. Abrázalo con amor. Que se sienta seguro. Que se sienta querido. Puede cogerlo el padre, la madre, los hermanos,…

40049700_457221951432121_5334393619795148800_n
Esta mañana con mi hijo pequeño Aran. A parte de cogerlo cuando lo necesita o lo pide es un placer y una satisfacción tenerlo en brazos y saber que se siente seguro y relajado.

¿POR QUÉ? Tu bebé ha estado durante nueve meses gestándose a 36 grados de temperatura rodeado por el cuerpo de la madre alrededor de todo su ser. Necesita que lo cojan para ir haciendo tranquilamente la transición hacia la autonomía. Como todo en referencia a la crianza respetuosa, todas las transiciones se deben hacer poco a poco y de manera gradual. Después del nacimiento del bebé, debe acostumbrarse al nuevo mundo de manera gradual.

MITO 2: «QUE NO DUERMA CON VOSOTROS, QUE LUEGO NO HAY QUIÉN LO SAQUE». FALSO.

CONSEJO: Estudiad en familia la posibilidad del colecho. Dónde y durante cuanto tiempo.  Valorad y analizad si os sentís cómodos con esa posibilidad. Qué puntos existen a favor y qué puntos en contra. Hay muchas herramientas de ayuda para practicar el colecho como cunas supletorias que continúan la cama de matrimonio.

¿POR QUÉ? La razón es fácil. El bebé viene programado genéticamente de impulsos y reflejos. Uno de ellos es el de supervivencia. Para sentirse seguro y que puede sobrevivir deberá sentir el calor humano del padre o la madre. Por mucho que le expliquéis que eso era en la prehistoria y que en la época actual no existen peligros o depredadores nocturnos dentro de casa, estoy seguro que su programación genética tendrá mayor fuerza que vuestro discurso incomprensible para el bebé #ModoIrónicoON. Como escuché al conocido pediatra Carlos González en una conferencia no existe ningún preso que el motivo de su encarcelamiento fuera: «durmió con sus padres hasta los cinco años». Un bebé que duerme tocando a sus padres será un bebé que no llora y, por lo tanto, que se siente seguro y tranquilo.

MITO 3: «NO LE DES TANTO EL PECHO, QUE YA ES GRANDE». FALSO.

CONSEJO: Dale el pecho hasta que te sientas cómoda. Analiza internamente si estás atendiendo a tu reloj biológico o a lo que te dicen los demás. Escúchate y hazte caso. En el fondo, tu mejor que nadie sabe lo que necesita tu hijo/a.

¿POR QUÉ? Hasta los seis meses e incluso hasta el año la lactancia materna puede ser el único alimento. Posteriormente es el complemento ideal para la introducción gradual de los alimentos. Sigue las recomendaciones de la OMS:

«Para que las madres puedan practicar el amamantamiento exclusivo durante los seis primeros meses, la OMS y el UNICEF recomiendan:

  • Iniciar el amamantamiento durante la primera hora de vida;
  • Practicar el amamantamiento exclusivo, es decir, proporcionar al lactante únicamente leche materna, sin otros alimentos o bebidas, ni siquiera agua;
  • Dar el pecho cuando el niño lo reclame, ya sea de día o de noche;
  • No utilizar biberones, tetinas o chupetes.

La leche materna es el primer alimento natural de los niños, proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan durante sus primeros meses de vida y sigue aportándoles al menos la mitad de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año y hasta un tercio durante el segundo año de vida.

La leche materna promueve el desarrollo sensorial y cognitivo, además de proteger al bebé de enfermedades infecciosas y crónicas. La lactancia natural exclusiva reduce la mortalidad infantil por enfermedades de la infancia, como la diarrea o la neumonía, y favorece un pronto restablecimiento en caso de enfermedad. La lactancia natural contribuye a la salud y el bienestar de la madre, ayuda a espaciar los embarazos, disminuye el riesgo de cáncer ovárico y mamario, incrementa los recursos de la familia y el país, es una forma segura de alimentación y resulta inocua para el medio ambiente.

La lactancia materna es a la vez un acto natural y un comportamiento que se aprende. Abundantes investigaciones demuestran que las madres u otras cuidadoras necesitan un apoyo activo para instaurar y mantener un amamantamiento adecuado. En 1992, la OMS y el UNICEF pusieron en marcha la Iniciativa «Hospitales amigos del niño» con la idea de favorecer la lactancia natural ayudando a las mujeres a ejercer el tipo de maternidad que lo propicia. Esta iniciativa está contribuyendo a que la lactancia natural exclusiva gane terreno en todo el mundo. Combinada con medidas de apoyo en todos los eslabones del sistema de salud, puede ayudar a las madres a mantener este modo de alimentación.»

MITO 4: «DALE EL PECHO CADA TRES HORAS, QUE SE MAL ACOSTUMBRA». FALSO.

CONSEJO: Como también recomienda la OMS, la lactancia materna debe ser a demanda. El bebé es quien mejor sabe cuando y cuánto debe lactar. Sencillo y muy cómodo.

¿POR QUÉ? De igual manera que el sueño, el bebé sabe perfectamente cuando necesita sus nutrientes. Como éstos los proporciona única y exclusivamente la lactancia materna, él los solicitará y demandará cuando los necesite. Cuando un bebé llora porque tiene hambre no tiene que esperar una hora porque no le toca. Debe lactar porque se lo está pidiendo su cuerpo.

Y estos cuatro mitos me ha dado tiempo hoy. A medida que los vaya viviendo y recordando os los iré compartiendo. Como siempre pasa, no es posible satisfacer siempre las necesidades de nuestro pequeño, pero por lo menos, es bueno saber que es así. ¿no?

Y, ya sabes: !cógelo, duerme con él y lactancia materna a demanda al poder!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *